España es campeona del mundo tras una final histórica contra Argentina, y Yecla lo celebró a lo grande. Miles de aficionados vibraron anoche en la pantalla gigante de la Plaza de Toros, sufriendo en un partido lleno de tensión que se decidió en los últimos minutos. Con el pitido final y el trofeo en manos de Rodri, la euforia se trasladó al Cespín, rememorando la mítica celebración de 2010.